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Un lugar para aprender jugando
La nueva ludoteca municipal de Lapice abrió sus puertas el pasado mes de julio. Un nuevo espacio para los niños que se une a los de Dunboa y San Miguel pero que cuenta con la particularidad de que este es el único local destinado únicamente a cumplir las funciones de ludoteca y que abre de lunes a viernes. Los monitores de Jolaski son los encargados de cordinar estos locales que no están pensado sólo para el ocio sino también para la formación del niño como persona.

La apertura de esta nueva ludoteca es el fruto de una vieja aspiración de Jolaski y el Ayuntamiento de Irun. Los espacios de Dunboa y San Miguel resultaban insuficientes y era necesario crear un local específico para el ocio y la educación de los ñiños. Al final se ha conseguido y con resultados más que satisfactorios. "Llevar a cabo esta idea no ha sido fácil. Ha habido problemas con el edificio, perteneciente a la Delegación de Educación, y por ello se ha retrasado su apertura. Sin embargo y gracias al gran trabajo de Jolaski se ha logrado un local maravillosamente ambientado", explica Marian Guerra, concejal de Derechos Civiles.

Marian Guerra destaca la satisfacción que supone la trayectoria llevada por Jolaski desde sus inicios hace ya más de diez años y la coincidencia en los objetivos entre el consistorio irunés y esta asociación. "Estos lugares son necesarios para los niños, porque en ellos además de jugar pueden aprender, convivir y conocer valores humanos". La concejal expresó su compromiso de potenciar estos espacios en la ciudad a través de creación de futuras ludotekas agregadas en los centros cívicos.

Jolaski ha estado desde el inicio en la gestación de las ludotekas irunesas. Esta asociación sin ánimo de lucro ha contado a lo largo de su historia con la colaboración de numerosos voluntarios y monitores que han contribuido a que estos espacios infantiles sean hoy una realidad. "Somos los pioneros en Irun, cuando nadie conocía las ludotecas. Estos locales suponen un espacio alternativo a las escuelas y otros centros recreativos que antes no existían", explica Kontxi Urbieta, responsable de Jolaski. "Había la necesidad de una ludoteca que abriese diariamente y con espacio propio. Sin embargo, no conviene olvidarse de los barrios y procurar que estos tengan más espacios y más alternativas de ocio", señala.

La labor de los monitores en las ludotecas es fundamental. Supone un trabajo de responsabilidad para el que se requieren profesionales del campo. Dos monitores de Jolaski se encargan de cada ludoteca con el objetivo principal de educar al niño en su crecimiento haciendo que se lo pase bien. La ludoteka de Lapice cuenta con diferentes txokos para que el niño desarrolle diferentes facetas de su personalidad. Según Asier Arruti, monitor de la ludoteca Lapice, "estos espacios permiten al niño vivir en euskera, relacionarse con amigos, fortalecer su personalidad, aprender valores como la solidaridad y la función comunicativa y de vivir en sociedad. Es importante también el trabajo con los padres a los que aconsejamos sobre los juegos para sus hijos", afirma. En la actualidad, la ludoteca de Lapice acoge a 30 niños diarios frente a las 55 de Dunboa. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se trata de único local que abre de lunes a viernes y que está especificamente dedicado a los ñiños.

Redacción, IrunBAI.com
Noviembre 2001
altzanet