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La apertura de esta nueva ludoteca es el fruto de una vieja
aspiración de Jolaski y el Ayuntamiento de Irun. Los
espacios de Dunboa y San Miguel resultaban insuficientes y
era necesario crear un local específico para el ocio
y la educación de los ñiños.
Al final se ha conseguido y con resultados más que
satisfactorios. "Llevar a cabo esta idea no ha sido fácil.
Ha habido problemas con el edificio, perteneciente a la Delegación
de Educación, y por ello se ha retrasado su apertura.
Sin embargo y gracias al gran trabajo de Jolaski se ha logrado
un local maravillosamente ambientado", explica Marian
Guerra, concejal de Derechos Civiles.
Marian Guerra destaca la satisfacción que supone la
trayectoria llevada por Jolaski desde sus inicios hace ya
más de diez años y la coincidencia en los objetivos
entre el consistorio irunés y esta asociación.
"Estos lugares son necesarios para los niños,
porque en ellos además de jugar pueden aprender, convivir
y conocer valores humanos". La concejal expresó
su compromiso de potenciar estos espacios en la ciudad a través
de creación de futuras ludotekas agregadas en los centros
cívicos.
Jolaski
ha estado desde el inicio en la gestación de las ludotekas
irunesas. Esta asociación sin ánimo de lucro
ha contado a lo largo de su historia con la colaboración
de numerosos voluntarios y monitores que han contribuido a
que estos espacios infantiles sean hoy una realidad. "Somos
los pioneros en Irun, cuando nadie conocía las ludotecas.
Estos locales suponen un espacio alternativo a las escuelas
y otros centros recreativos que antes no existían",
explica Kontxi Urbieta, responsable de Jolaski. "Había
la necesidad de una ludoteca que abriese diariamente y con
espacio propio. Sin embargo, no conviene olvidarse de los
barrios y procurar que estos tengan más espacios y
más alternativas de ocio", señala.
La
labor de los monitores en las ludotecas es fundamental. Supone
un trabajo de responsabilidad para el que se requieren profesionales
del campo. Dos monitores de Jolaski se encargan de cada ludoteca
con el objetivo principal de educar al niño en su crecimiento
haciendo que se lo pase bien. La ludoteka de Lapice cuenta
con diferentes txokos para que el niño desarrolle
diferentes facetas de su personalidad. Según Asier
Arruti, monitor de la ludoteca Lapice, "estos espacios
permiten al niño vivir en euskera, relacionarse con
amigos, fortalecer su personalidad, aprender valores como
la solidaridad y la función comunicativa y de vivir
en sociedad. Es importante también el trabajo con los
padres a los que aconsejamos sobre los juegos para sus hijos",
afirma. En
la actualidad, la ludoteca de Lapice acoge a 30 niños
diarios frente a las 55 de Dunboa. Sin embargo, hay que tener
en cuenta que se trata de único local que abre de lunes
a viernes y que está especificamente dedicado a los
ñiños.
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