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Un
gran Adavi Eguzki, al
que le salió todo, machacó un flojo Dunboa que
no demostró en ningún momento la el nivel exhibido
en loque llevamos de campeonato. El Adavi marcó nada
mas iniciarse el encuentro y el Dunboa, que no supo leer el
partido, acabó perdiendo por un claro 3-0 y sin tener
opciones durante los 90 minutos. Est derrota debe hacer reflexionar
a los jugadores, ya que si se quiere ascender hay que mejorar
en concentración y humildad, ya que todos sus rivales
tienen el mismo objetivo. A pesar de la derrota sigue como
co-líder, una posición que se debe reflejar
en el campo para alcanzar su objetivo. En
juveniles, el primera no pudo con el gafe que les persigue
en las salidas al campo de La Salle donde perdió por
4-1 en un partido donde en ningún momento tuvo opción.
Sin
embargo, es en la categoría cadete donde surgen las
buenas intenciones en todos los partidos. Conociendo sus posibilidades,
que no son otras que las de no descender, se plantó
en campo del tercer clasificado, el Oiartzun, con la intención
de llevarse los 3 puntos. Cuando el marcador reflejaba un
1-0 encontra de los irundarras, y cuando estos empezaban a
asediar la portería contraria, un penalti inexistente
truncó todas sus esperanzas. Debutaron 4 jugadores
de primer año acabando en el campo un total de 6. El
resultado final fue de 4-0, pero las ganas y el buen hacer
presagian un final de temporada en el que existen grandes
esperanzas para no pasar agobios en la clasificación.
Las
buenas noticias llegaron de los equipos femeninos, dos victorias
cómodas con excelente juego. El Dumboa femenino sigue
siendo un referente muy importante en la provincia como cantera
de jugadoras porque además de tener dos equipos, la
juventud de sus jugadoras y en buen juego que desarrollan
provoca que sea un escaparate para los equipos nacionales,
categoría a la que no en mucho tiempo se quiere volver
a llegar. El trabajo de fondo y la cantera así lo rubrica.
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