|
"¿Qué
es la eurociudad vasca?" es el título ante el
que se reunieron José Ramón Beloki, Diputado
foral de economía y turismo y co-gerente del Proyecto
de Eurociudad Vasca, Jean Marius Solano, co-gerente del mismo
proyecto en representación del consorcio BAB, Narciso
Iglesias, ingeniero de caminos, canales y puertos y Raimundo
Mendiburu, arquitecto del Ayuntamiento de Lezo, moderados
por el periodista Iñaki Petxarroman en la segunda de
las jornadas "La comarca de Oarsoaldea en la eurociudad
vasca", organizadas por Lurra y Oarsoaldea
en el Centro Cultural Villa de Errenteria.
Beloki abrió el debate poniendo el énfasis en
que la eurociudad es un proyecto abierto que trata de responder
a un proceso inevitable. Por ello "la gran apuesta es
construir una ciudad transfronteriza, lo cual no deja de ser
una necesidad".
Sin embargo, el co-gerente del Proyecto de Eurociudad Vasca,
afirmó que "nadie tiene la receta y lo necesario
es buscar soluciones en base al debate", un debate que,
según los responsables de dicho proyecto, se lanzó
con la creación del Libro Blancode la eurociudad.
Por su parte, Solano centró su intervención
en dos puntos: una autocrítica por no dar suficiente
publicidad a los trabajos realizados hasta la fecha en los
últimos diez años y la idea de que hay muchas
cosas en común entre Hegoalde e Iparralde. Para ilustrar
lo que se ha conseguido hasta el momento, los responsables
del Proyecto Eurociudad Vasca se centraron en la recogida
de residuos, un tema fundamental para el futuro de nuestra
área metropolitana.
Dos aportaciones críticas
al proyecto Eurociudad Vasca
Tras las aportaciones oficiales llegó el
turno para los críticos. Mendiburu, arquitecto del
ayuntamiento de Lezo y profundo conocedor de algunos de los
puntos más comprometidos esbozados en el Libro Blanco,
basó su intervención en la explicación
somera de qué es un sistema de ordenación del
territorio ya que en su opinión "la eurociudad
es un proyecto de planificación territorial".
Después, Mendiburu, quien afirmó que hasta el
momento nadie había lanzado un debate público
sobre este asunto, "lo cual demuestra que no se está
dando el necesario proceso de participación ciudadana",
se centró en una crítica demoledora del Libro
Blanco.
También Narciso Iglesias lanzó sus dardos dialécticos
contra este documento. Para este ingeniero de caminos, canales
y puertos, el Libro Blanco plantea una serie de propuestas
entre las que destacó la idea del Ferrotaxi como eje
para tratar el problema del tráfico de mercancías.
Iglesias ya realizó un informe crítico con las
propuestas del Libro Blanco poco tiempo después de
su redacción. Según Iglesias, "la propuesta
de este documento para paliar el problema del tráfico
de mercancías por carretera (según los estudios
hoy en día pasan del orden de 8.000 camiones al día
por nuestras autopistas, cifra que se aumentará a 15.000
en el año 2012) es montar los camiones en tren en Mugerre
y dejarlos en Astigarraga". Una de las posibles soluciones
que planteó es el cabotaje.
La hora del debate
Tras las intervenciones llegó el debate esperado. Los
asistentes plantearon una serie de cuestiones entre las que
destacan:
- el objetivo del Libro Blanco que, en palabras de Beloki,
"no es un sistema de planeamiento territorial sino que
es un documento creado para promover la crítica y el
debate". El "espíritu guindilla", en
palabras de Mendiburu.
- el euskera en la eurociudad
- ¿es la eurociudad el resultado inevitable de nuestro
actual continuum urbano?
- ¿tendrá la eurociudad unos órganos
de gestión comunes?
- ¿por qué se ha avanzado tan poco en diez años?
|