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El
tercer día de las jornadas "La comarca de Oarsoaldea
en la eurociudad vasca", organizadas por Lurra y Oarsoaldea
en el Centro Cultural Villa de Errenteria reunió a
Luis Mari Oyarbide, director de Urbanismo de la Diputación
Foral, Alberto Frías, abogado, economista y portavoz
de Eguzki y José Allende, catedrático de ordenación
del territorio de la UPV-EHU, moderados por Nerea Azurmendi
en torno al tema "Ciudad versus espacio metropolitano:
financiación, cultura y gobernabilidad de la eurociudad
vasca". Sin embargo, como en los anteriores encuentros,
el verdadero debate se centró en la figura del Libro
Blanco como catalizador.
La concertación de todos como
base de la eurociudad
El errenteriarra Luis Mari Oyarbide comenzó
el turno de intervenciones centrándose en "la
hipótesis previa y, al mismo tiempo, conclusión
de que la base del posible futuro de esta área metropolitana
como eurociudad es el entendimiento entre las partes".
Además, Oyarbide realizó un repaso a los diferentes
modelos de ordenamiento jurídico que existen en Hegoalde
e Iparralde para llegar a la afirmación de que el verdadero
desarrollo que se está produciendo es el conocimiento
entre los actores institucionales y sus diversos métodos
de organización.
El director de urbanismo de la Diputación, terminó
su ponencia indicando que "no se sabe lo que será
la eurociudad ni hasta dónde será ni cómo
será... pero no será sin concertación
ni voluntad de avanzar".
Un documento demagógico de
marketing urbano puro y duro
El académico José Allende comenzó
su disertación tratando de establecer una crítica
de manera comedida pero terminó lanzando dardos envenenados
contra el Libro Blanco y todos los que lo han avalado.
Para Allende "la lectura del Libro Blanco supuso un shock
ya que yo pensaba que, dada la escasa información previa,
el debate sobre la eurociudad era algo conceptual, teórico".
Además, el académico manifestó que "lo
que realmente hace falta es recuperar y reordenar nuestros
territorios y no saquearlos. Esta es una gran comarca policéntrica
que necesita rehabilitación", aclaró Allende
con una cita de un teórico del ordenamiento territorial:
"es más fácil modificar una ciudad que
intervenir donde nunca se ha construído".
El catedrático de la UPV-EHU terminó su intervención
criticando duramente tanto al Libro Blanco ("es un mero
ejercicio de marketing urbano puro y duro basado en palabras
fetiche, demagógico, sin ningún tipo de metodología
y que responde a una sóla idea: construir una ciudad".
"La eurociudad es una marcianada"
El portavoz de Eguzki siguió con la crítica
al Libro Blanco y a sus redactores, especialmente Eduardo
Leyra que "no ha querido acudir al debate y se negó
a responder a mis preguntas en otras jornadas sobre el mismo
tema".
Alberto Frías planteó su disertación
en base a la actual legislación y a las herramientas
de ordenación del territorio planteando la pregunta
"¿dónde encaja la eurociudad?" y adelantando
la respuesta de que su encaje en el sistema actual es imposible
e, incluso, contradictorio y totalmente opuesto.
Frías lanzó la idea de que la eurociudad "me
parece una marcianada" antes de defender que "la
ciudad región es un espacio pero no un territorio ya
que no tiene articulaciones ni gobernabilidad" para llegar
a otra pregunta subyacente "¿quién le dará
legitimidad a este proyecto?".
Temas recurrentes en el debate
El momento del debate volvió a lanzar a la palestra
temas tratados en días anteriores. Entre ellos se discutieron
asuntos como:
- la nula opoirtunidad del Libro Blanco. Para unos es un elemento
de lanzamiento del debate; para otros es una provocación
cara y peligrosa ya que estas provocaciones suelen acabar
convirtiéndose en viables.
- el euskera y la cultura en la eurociudad
- la necesidad de un debate previo de carácter social
para poder decidir qué queremos y hacia dónde
queremos ir.
- ¿quién financiará los proyectos? De
momento, el consorcio BAB y la Diputación Foral se
llevan la parte del león.
- el debate sobre los ejes europeos: Atlántico y Mediterráneo
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